• +34 960 04 68 43
  • info@unicoasfaltos.com

Asfalto y temperatura

Es frecuente encontrar carreteras con desprendimientos y esto se debe, principalmente, a las condiciones de carga y a las altas temperaturas. El clima extremo, ya sea muy frio o muy caliente, afecta a la infraestructura de la carretera. En los últimos años, el cambio climático ha sido un factor más a tener en cuenta en el mantenimiento de las carreteras. Por eso, la ciencia y la ingeniería se enfrentan a un nuevo reto: crear nuevos métodos de construcción adaptables a la situación climatológica actual.

Y es que cuando la temperatura supera los 45ºC el asfalto se deforma, dando lugar a deformaciones que tienen consecuencias evidentes en el tránsito de los vehículos. 

Cuando esas grietas no se reparan, en los días lluviosos, acumulan agua y se produce el aquaplaning. Además, si esa cantidad de agua se filtra en el interior de la vía hace que el pavimento pierda rigidez.

Así, otro efecto de las altas temperaturas es la alteración del módulo de rigidez del pavimento llegando a provocar el agrietamiento e, incluso, una deformación estructural

Las grietas en el pavimento también pueden deberse a un excesivo endurecimiento producido por uno elevados índices de rayo UV y una alta oxidación por las olas de calor.

Cada estación del año llega con diferentes cambios en la temperatura, un factor del medio ambiente que afecta a todos los cuerpos materiales, como lo es el asfalto. Toma nota de los efectos que causa el clima en el pavimento.

La eficiencia del asfalto depende de la mezcla empleada, sin embargo, el clima hace de las suyas al someterlo a diversos rangos de temperatura ambiental.

De acuerdo con como suba o baje la temperatura, el asfalto puede tener fatiga térmica, es decir, que sufre de contracciones y dilataciones, por lo que se ve afectado.

¿Cómo afecta el clima al asfalto?

En la primavera, el agua que dejaron las heladas del invierno, al acumularse se puede infiltrar en grietas y filtrarse debajo del asfalto. 

La mayor amenaza para los pavimentos de asfalto es el agua, porque ocasiona que se deteriore muy lentamente.

Es probable que se produzca un mayor deterioro del asfalto cuanto más tiempo esté en contacto con el agua. Pueden ser charcos de agua sobre el asfalto, agua que fluye a través de los pavimentos del mismo, el agua que se mueve hacia las grietas y la que se encuentra debajo del mismo. Por eso es importante que las carreteras tengan un drenado rápido del agua.

Durante el verano hay menos lluvias y brilla más el sol, lo que ocasiona que el pavimento asfáltico se deteriore lentamente por la oxidación ultravioleta. 

 

El asfalto está hecho con una combinación de aceites ligeros y pesados. 

Los rayos ultravioletas y el oxígeno en el aire provocan que los aceites ligeros se conviertan en pesados. El asfalto se vuelve más frágil (quebradizo) y es más probable que se agriete debido a esos aceites pesados adicionales.

Por los ciclos de temperatura diarios, junto con la contracción del concreto asfáltico, se originan grietas en bloque las cuales no están asociadas a cargas, por lo que indican que el asfalto se ha endurecido significativamente.

El aumento de las precipitaciones que trae el otoño vuelve a ser la mayor amenaza del asfalto. La lluvia puede desgastar la capa superior, lo que ocasiona que pequeños pedazos de asfalto se erosionen poco a poco.

Mientras que, en invierno, la mayor amenaza es el frío. Las temperaturas extremadamente bajas pueden ocasionar que el asfalto se contraiga y encoja, dicha contracción y encogimiento crean tensión dentro del asfalto, lo que significa que el asfalto está como separándose.

Lo que causa el congelamiento en la subrasante (o por suelos potencialmente expansivos) es hinchamiento o levantamiento por expansión, puede ir acompañado de agrietamiento superficial.

 

Si esa tensión dentro del asfalto se vuelve demasiado fuerte, se formarán grietas en el pavimento para aliviar algo de la tensión. Las temperaturas que disminuyen velozmente hacen que el asfalto se contraiga más rápido y genere tensión más rápido, lo que aumenta las posibilidades de agrietarse.

El agua se expande cuando se congela, lo que provoca que el asfalto se parta; debido a la expansión, el agua helada hace que el suelo se mueva o suba un poco, reacción que puede crear grietas o baches en el asfalto.

 

Nadie puede controlar el clima, pero lo que sí se puede hacer es elegir a un experto en desarrollar y colocar mezclas asfálticas, como lo es Único Asfaltos Iberia.

Leave a comment

Abrir chat